
Se acercan las vacaciones. Ante esta fecha esperada nos planteamos qué hacer con nuestro querido compañero animal. De todos es sabido, que según la región o país que vayamos a visitar serán mejor recibidos. Si allí donde vayamos a alojarnos aceptan animales, lo mejor es desplazarnos con ellos. Serán una compañía única, y ellos también disfrutarán descubriendo nuevos horizontes con nosotros. Los animales también tienen derecho a ir de vacaciones con nosotros y resulta una injusticia dejarlos solos en el domicilio o en una residencia con desconocidos. Como siempre también cabe en segundo lugar la posibilidad que nos los cuide en casa un familiar o amigo allegados al animal, en tercer lugar un canguro, y como última posibilidad la residencia.
Nosotros que preferimos viajar con ellos en la medida de lo posible preparamos con antelación su maleta y utensilios prácticos. Os detallamos en la siguiente lista:
Reja de separación adecuada para el maletero, un protector de plástico para proteger tapicería (esto lo podéis encontrar en tiendas de coches), correa y collar de recambio. Si van a viajar con nostros en el asiento trasero, deberán llevar un arnés especial para acoplar al broche del cinturón de seguridad. Es conveniente llevarse alguna bolsa y periódicos para limpiar cualquier imprevisto. Si preferimos acampar al aire libre en la montaña o en la playa, se puede usar un anclaje para perros donde poder atarlo por la noche, si sospechamos que se irá de visita por las inmediaciones. También puede ponerse un cable corredizo atado a otro anclaje, para que tenga mayor movilidad. Un bozal de nylon para llevar encima, si el perro tiene cierta envergadura y un recogecacas (con bolsas de recambio) por si visitamos algún casco antiguo de Alemania, Francia, etc. por si algún agente nos lo pidiera. Hay que recordar que la mejor manera de integrar los animales en la sociedad es respetando a los demás. Llevaremos también algún collar repelente y algún pulverizador insectida por si se meten en alguna zona de insectos. Añadiremos a su maleta sus utensilios básicos: cama, manta o esterilla con la que se sienta más cómodo, comedero, bebedero, su alimento (o podemos preparlo a la vez que el nuestro), un botellín de agua para las excursiones o algún bebedero plegable para llevar en la mochila, alguna pelota o juguete que le guste para disfrutar juntos, un cepillo, algunas toallitas para limpiar los ojos y los oídos, y toda su documentación sanitaria o pasaporte si vamos a salir al extranjero. Os recordamos que los requisitos mínimos que han de constar en el pasaporte son el microchip y la vacuna antirrábica. Según que país conviene asesorarse si piden algún análisis, vacuna, o tratamiento antiparasitario previo a la entrada. También conviene llevarse un pequeño botiquín con algún antihistamínico (o remedio homeopático como apis mellifica por si le picara alguna abeja, oruga, serpiente, etc.), gasas, agua oxigenada, pastillas de jengibre para el mareo o coculus indicus, algún antidiarreico natural (probiótico) y suero oral, protector solar no tóxico para área sensibles, alguna pinza para sacar espigas o quitar garrapatas y algún descongestivo ocular por si cogen algún tipo de irritación y flores de bach para calmarlos y calmarnos ante algún imprevisto. Conviene ser cautelosos con el calor en verano y no los dejaremos dentro del coche sin ventilación apropiada o a una excursión con trayectos largos sin sombra o la debida protección, para evitar el golpe de calor. También para prevenir el mareo cinético (por movimiento) conviene no darles mucho o nada de comer 1 ó 2 horas antes o durante el viaje, y acostumbrarlos con pequeñas salidas en coche antes de un viaje más largo. Es conveniente darles un buen baño un par de días para que se sientan limpios y frescos durante el viaje, y nosotros también lo agradeceremos. Conviene detenerse periódicamente (máximo cada 2 horas de viaje) para descansar, que hagan sus necesidades y estiremos todos un poco las piernas. Recordar que no es conveniente que saquen la cabeza por la ventana porque pueden coger irritaciones oculares y es una distracción para otros conductores.
Podéis consultar hoteles que aceptan animales en:
http://www.seadmitenmascotas.com/ (mascotas ??!! = marionetas??!!, pensamos que hubiera sido más apropiado decir compañeros animales, ya que la palabra mascota es anticuada, humillante e inapropiada para definir el profundo vínculo que la mayoría de amantes de nuestros animales establecemos con ellos. Esperemos que tomemos conciencia que los animales no son objetos, o propiedades a pesar que desgraciadamente todavía hoy en día, muchos de los animales que se tienen como compañeros animales en nuestras ciudades procedan de la cría estética industrial sin escrúpulos, con la que abastecer las extravagancias de "consumidores irresponsables". Todo estos animales son seres vivos sintientes que han sido seleccionados genéticamente por la excesiva codicia humana para crear prototipos estéticos, sin respetar sus necesidades afectivas, ni su
salud integral futura, favoreciendo el negocio de la enfermedad, y no el de la salud responsable.
Por otro lado, si deseais salir al mar o a la montaña, en casi todos los eco-càmpings aceptan animales domésticos, siempre y cuando tengan su documentación sanitaria al día, y además suelen tenir la mayoría de servicios adicionales para ellos (zona de lavado de perros, pipican, etc.). Es cierto, que en España la estética cámping o ciudad de vacaciones sólo ha hecho que dar sus primeros pasos en esta dirección, pero no hay que perder la esperanza que cada vez haya más gente sensible y culta que exija unas instalaciones y una estética más propia del siglo de la Ecología XXI.
Feliz viaje, en definitiva con tu animal. No lo dejes sólo ya que para él tú eres su única familia. Aunque nos cueste aceptarlo, es una injusticia fruto de nuestro egoísmo acomodaticio el dejar a nuestros fieles compañeros de vida internados en una residencia, donde además pueden adquirir enfermedades por una posible inmunosupresión ante el estrés emocional de verse apartados de nosotros.
Reflexiona:
Los animales entran en nuestras vidas como un regalo divino, dispuestos a enseñarnos el camino espontáneo hacia el verdadero éxito en nuestras vidas, ser felices. Ellos nos demuestran cómo se puede vivir incondicionalmente libres a nuestro lado como parte de una familia, como parte de un todo, sin otra ambición que la de sentirse también amados, y nos recuerdan el camino de la verdad, a veces algo olvidado por la vanidad humana, que sólo Dios Nuestro Señor y Creador es Sabio, y que a pesar de las diferencias que solemos buscar, todos procedemos de su mismo ancestro común. Los animales son enviados divinos que religan nuestra existencia con la naturaleza espontánea de la vida.